Hay libros que entretienen, otros que emocionan y algunos que, cuando los terminas, te dejan pensando durante días. Eso me pasó con La Biblioteca de la medianoche, la novela del escritor británico Matt Haig. Aquí te cuento cuál fue mi impresión.

Es una historia fantástica, porque parte de la idea de que eso que sucede en la biblioteca no es posible, sin embargo, sí se llega a pensar en una pregunta que supongo, todas y todos en algún momento nos hemos hecho: ¿Cómo sería nuestra vida si hubiéramos tomado decisiones diferentes?
Por ejemplo se me ocurre ahora unas sencillas: si hubiéramos elegido otra carrera, si no hubiéramos abandonado ese proyecto, si hubiéramos insistido un poco más.
En algún momento todos hemos imaginado una versión distinta de nosotros mismos, y justamente de eso trata esta novela.
¿De qué trata?
La protagonista del libro es Nora Seed, una mujer de treinta y cinco años que siente que su vida está llena de errores y oportunidades perdidas. En un momento límite llega a una biblioteca situada entre la vida y la muerte, algo así como el limbo.
En esa biblioteca están todas las vidas de Nora, cada libro contiene una vida distinta que pudo haber vivido, cada decisión que no tomó se convierte en una realidad alternativa, ella lo puede escoger, teniendo en cuenta lo que quiere arreglar, por ejemplo en un libro aparece la vida en la que fue una deportista profesional, por complacer el sueño de su padre de verla campeona olímpica de natación, en otro libro, se dedicó a la música, por complacer a su hermano.
Cada volumen representa una oportunidad para probar un destino diferente. Funciona así: ella toma el libro, vive la vida de esa Nora, luego, si algo no le gusta de esa vida puede regresar a la biblioteca y ese libro ya no lo puede volver a escoger. Tiene infinidad de opciones, por eso debe elegir muy bien y para eso está Elm, la bibliotecaria que la guía.
La idea me gusta, porque tener la oportunidad de ver otra vida, esa que se generó por tomar una decisión distinta a la de su vida raíz. Nora se da cuenta si valía o no la pena.
Ella busca la vida perfecta, esa en donde es feliz, en donde las personas que ama están bien, porque uno de sus dolores en la vida raíz es creer que debido a las decisiones que tomó, las personas que ama están mal.
A medida que Nora explora esas vidas alternativas descubre, que incluso en las versiones donde aparentemente tiene éxito, la vida tampoco es perfecta. Cada vida tiene sus propias dificultades. Y es que no existe una vida completamente libre de problemas.
A veces creemos que si hubiéramos tomado otra decisión todo habría salido mejor, pero lo cierto es que cada elección abre un camino distinto, no necesariamente un camino perfecto.
Cuando finalicé el libro me quedé pensando que en alguna oportunidad quería empezar de cero, cambiar de ciudad, de trabajo, un rumbo distinto, y la verdad es que el cambio no siempre consiste en abandonar la vida que tengo, sino en transformarla poco a poco, sin tomar decisiones tan radicales, mejor, intentar otra vez, mirar el mismo camino desde otra perspectiva o darme la oportunidad de seguir construyendo algo que parecía perdido.
La vida está definida por las decisiones que tomamos. La biblioteca llena de vidas alternativas no existe, pero si existe el presente, ese lugar donde todavía se pueden intentar cosas nuevas.
No podemos volver atrás para vivir otras versiones de nuestra historia, pero el libro que estamos escribiendo ahora mismo sigue abierto.
¿Qué podemos hacer todavía con la vida que estamos viviendo?
¡Nos estamos leyendo!

