Tres hombres solos, Un tesoro en el jardín, Papá en la sala y El ruido del vacío, son los otros cuentos que podrás encontrar en el libro del escritor colombiano Miguel Castillo Fuentes, con ilustraciones de la artista plástica Margarita Gómez Téllez. Hoy les cuento mi impresión al leerlo.

Portada libro tradiciones de navidad, al fondo una biblioteca
Portada libro tradiciones de navidad escrito por Miguel Castillo.

¿De qué trata?

“Este libro se imprimió en diciembre de 2025, mientras un cometa interestelar cruzaba nuestro Sistema Solar y, aquí en Colombia, celebrábamos la Navidad con pólvora y canciones de Rodolfo Aicardi.” dice la última página de libro Tradiciones de Navidad y otros cuentos de familias descompuestas.

Las familias ya vienen descompuestas y los personajes se rompen poco a poco a medida que lees los cuentos. No puedo decidirme aun por el cuento que más me gustó. Cada uno tiene un personaje que llamó mi atención por lo verosímil. La sensibilidad en las situaciones y las decisiones que toman, me conectan con la época decembrina, pero también con escenarios en los que he estado.

La familia es el centro de la vida. Allí aprendemos a amar, pero también a odiar. Socialmente nos han dicho que es en este lugar donde nos deberíamos sentir seguros, donde el amor es el sentimiento que tiene como raíz esas personas que nos acompañan para toda la vida.

Sin embargo, en estos cuentos, se rompe ese mantra. Aparece un papá que parece ausente, aunque se instale en el sillón de la casa de su hijo para siempre; también encontramos una ama de casa que hace parte de un reality y su familia la ve todas las noches, allí conoce un nuevo amor; conocemos a unos jóvenes que por encajar en el barrio donde viven, se ven expuestos a retos que no se sienten cómodos realizar, pero que no tienen otra alternativa si no quieren ser juzgados violentamente.

Sobre el autor

La Maestría de Escrituras Creativas de la Nacional hizo que nos encontráramos. Sus aportes al equipo fue fundamental. En las sesiones tenía referentes literarios que hacían las charlas amenas. Sus comentarios sarcásticos dejaban en el ambiente risas y una camadería entre el grupo. La mirada que tengo de Miguel, la sentí reflejada en esta obra.

Esta lectura fue agradable, la pueden acompañar con un café y una cobija, porque es así, una lectura que se hace en el hogar (aunque yo la comencé en Transmilenio, pero la terminé tal cual como la estoy aconsejando) en el lugar más cálido y cómodo en donde puedan estar.

¡Nos estamos leyendo!

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