Su música llegó a mi vida a los 18 años y desde entonces no he dejado de escucharlo. Sus letras, complejas, interesantes y emotivas hicieron que las escribiera en cuadernos para aprenderlas y estudiarlas. Siempre quise verlo cantar en vivo y el pasado sábado lo logré. ¿Y a hora qué?

Pre – concierto
Las boletas del concierto las compramos con mis amigas conectadas virtualmente. Una estaba en San José del Guaviare trabajando, la otra, estaba en una reunión virtual mientras lo lográbamos y yo en casa rogando porque Internet funcionara para las tres. Así que la emoción recorría a mil por las redes que nos conectaban a las 3:16 de la tarde, el 7 de noviembre.
Maritza fue fan de afiche en su habitación y llorar el desamor escuchándolo, así que su primer concierto en la vida, tenía que ser de él. Carmen, insistió para que compráramos los mejores lugares y lo pudiéramos ver muy cerquita. Fue imposible, esas sillas se vendieron rapidísimo, así que nos conformamos con la fila seis a la izquierda del escenario.
La tarea era escuchar todos los días sus canciones. En mi casa, rogaban porque llegara pronto el día del concierto, ya no soportaban escuchar: “Aquello que me diste“, “Si hay Dios” y “Nuestro amor será leyenda”. Como pocos artistas, en redes publicó las canciones que cantaría faltando casi un mes, así que el ejercicio de escucharlo era mucho más efectivo teniendo esta información.
El concierto
Llegamos a las 5:30 de la tarde, aunque habíamos acordado que nos veríamos a las 6:00 en BBC de Movistar Arena. Con Maritza nos compramos una pañoleta para lucirla las tres en el concierto y nos dirigimos al BBC para esperar a Carmen.
Pedimos una cerveza y después de una hora el bar ambientó el lugar solo con canciones de Alejandro Sanz. Entramos a las 7:30 de la noche al Movistar, habían prometido que comenzaría a las 8:30, pero nos dimos cuenta que aun no estaba lleno, dudamos que iniciara a esa hora.
Mientras mirábamos las sillas enumeradas nos dimos cuenta que en todas había un clavel rojo y azul. A nosotras nos correspondió el azul. Fue una sorpresa bonita. Había una leyenda, que decía: “Participa en una sorpresa para Alejandro Sanz levanta la flor cuando suene “El vino de tu boca“.
Comenzó a las 8:37 de la noche. Las luces se encendieron con un Gracias y poco a poco comenzó a llegar las mujeres y los hombres que hacían parte del espectáculo. Él apareció con poca luz y su hermosa voz nos saludó: “Buenas noches Bogotá”.
Fue una gran noche. Cantamos la mayoría de las canciones y las que no nos sabíamos, las bailamos, nos sentamos solo dos veces, mientras Sanz tomaba un respiro y volvía con toda la energía al escenario. Era raro ver a muchas personas sentadas durante todo el concierto y levantarse solo con unas pocas canciones.
Mi felicidad fue cuando escuché por fin en vivo “Aquello que me diste” y la sorpresa, escuchar “¿Lo ves?” y verlo tocar el piano con una luz tenue, ¡Qué momento! La única canción que extrañé fue “Nuestro amor será leyenda”, quería escucharla en vivo, pero no puedes tenerlo todo en la vida, ¿verdad?
Nuestro momento feliz llegó a su fin a las 11:15 de la noche. Lanzando besos y moviendo su mano diciendo adiós con papeles de colores volando por todo el lugar, vimos salir del escenario a Alejandro Sanz, mientras su equipo de músicos seguían disfrutando de los últimos acordes de “Corazón Partido”.
Post – concierto
¿Qué pasa cuando cumples un deseo? Supongo que recordarlo y dejarlo como memoria en un blog. Sentirme satisfecha por cumplirle a esa joven de 18 años que quería cantar a todo pulmón las canciones de ese cantante, que además de ser guapo e inteligente, logra que conecte con las letras de sus canciones.
¿Y ahora qué? supongo que pensar en cumplir el próximo deseo ¡Nos estamos leyendo!

