El 31 de diciembre suelo pedir los doce deseos del próximo año, mientras saboreo las uvas verdes, pero en diciembre no lo hice. Quise romper con lo tradicional y no dejarle al destino que las cosas se cumplan. Pienso trabajar por ellas poco a poco y lograr que sean una realidad.

Aquí les cuento mi propósito para el 2026.

Villa de Leyva Boyacá Colombia. Balcón del Museo de Chocolate. Foto: Nury Socha. Se ve un farol sobre la cabeza de Diana, quien mira el tejado de los locales vecinos, la montaña y la lluvia caer.
Villa de Leyva – Boyacá – Colombia. Balcón en el Museo de Chocolate. Foto: Nury Socha

¿Por qué proponernos hacer algo?

Creo que ya sabes la respuesta; podría parecer obvia. Desde lo personal, existen variables que nos permiten tomar decisiones orientadas a nuestros propósitos. Por ejemplo, sentir el impulso de mejorar, desarrollar nuestro potencial, alcanzar la autorrealización o darle una nueva dirección a la vida. Lo fundamental es tener claro qué queremos lograr y con qué intención. No es necesario que sean doce metas exactas; con una o dos puede ser suficiente.

Pero no basta con desearlo, hay que trabajar para que suceda. A veces puede depender de otras personas, del contexto o del tiempo, y por eso es importante tener en cuenta estos y otros factores. Es útil realizar presupuestos, cronogramas, definir objetivos y analizar desde diferentes perspectivas cómo hacerlos realidad.

Hoy quiero compartirte mi propósito, con la intención de motivarte a realizar este ejercicio que, durante varios años, me ha resultado funcional y muy satisfactorio.

Hace más de quince años soy docente universitaria. Consciente de la importancia de actualizarse, variar lecturas, metodologías y todo lo que implica construir clases presenciales y virtuales, me decidí a crear un curso de escritura. Llevo varios años trabajando en esta idea (quien me motivó fue mi amiga Bibiana Romero) y espero que este año vea la luz.

Mi propósito es ofrecer un curso virtual en dianasochacuenta.com para que las personas aficionadas a la escritura tengan herramientas para construir textos de calidad y, sobre todo, se sientan tranquilas: no se encontrarán con calificaciones, juicios, ni burlas, sino con un aprendizaje autónomo y profundamente personal.

Muy pronto lo estaré ofertando y espero que te motives a tomarlo o que se lo compartas a tu entorno para que también se animen.

Y tú, ¿Cuáles son tus propósitos? Puedes contármelos aquí o visitarme en mis redes para que conversemos sobre este tema. ¡Nos estamos leyendo!

También te puede gustar:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *