Sostuve el vaso en mis manos y recordé cuando visitaba a la abuelita de mi mami, a ella le gustaba tomar chocolate y a sus visitas las consentía con chocolate y un pan acompañado con un pedazo de queso. Así fue como me recibieron las Damas Salesianas el sábado 3 de octubre a las tres de la tarde. Aquí te cuento cómo fue la experiencia de tomar chocolate con las Damas Salesianas.

El chocolate
Hacía frío en Bogotá, ese que se mete por las mangas, que obliga a juntar las manos y que hace que una bebida caliente tenga algo de refugio. En el Centro Mamá Margarita, en el norte de la ciudad, el chocolate humeaba sobre las mesas. Había tamal, queso, pan; música, conversaciones, risas, personas que llegaban con sus boletas y otras con su bata amarilla, que caminaban de un lado a otro asegurándose de que todo estuviera listo y que la gente estuviera disfrutando del momento.
Detrás de cada taza, había una intensión bonita para una niña o un niño en navidad. Era alguien que todavía no conocíamos y que probablemente tampoco sabía que esa tarde, en algún lugar del norte de Bogotá, unas personas estaban comiendo tamal y tomando chocolate para ayudar a que su Navidad tuviera un regalo.
Eso era, en realidad, el Chocolate de las Damas Salesianas, una celebración que comienza mucho antes de diciembre. Se organiza con tiempo. Venden las boletas a sus familiares, conocidos, hacen divulgación en la misa del domingo y la solidaridad de la gente comienza a dar frutos. Algunos no pueden ir, porque no viven en la ciudad o están enfermos, o se les presentó algo, pero no dejan de ayudar, donan y regalan la entrada para que otra persona disfrute del Chocolate.
Las manos son tan importantes en esta historia. Son las que preparan, sirven, donan, organizan, abrazan, reciben y un día en diciembre, estarán las pequeñas manos de los niños recibiendo un regalo, gracias a este chocolate que comparto con gente amorosa en una mesa esquinera del salón.
Entonces ese frío que me acompañaba cuando llegué, comenzó a transformarse en calidez, porque la gente comenzó a bailar, aplaudían, hacían barra para que alguien que bailaba se ganara un regalo. Hubo rifas de bonos, de vajillas y la personas disfrutaban en su mesa con gente desconocida, pero también con familiares y amigos que se sumaron a esta bonita causa.
Se oscureció y todavía se escuchaba la música, risas, conversaciones y se veían abrazos y agradecimientos a estas mujeres de bata amarilla que hicieron del evento un lugar cálido. Me despedí y salí lista a escribir este texto, porque no quiero solo que sepas que tomé chocolate con las damas salesianas, sino porque quiero que conozcas la experiencia de donar con la garantía de que el dinero llega a quien debe llegar.

La Asociación Damas Salesianas
La asociación no es solamente un lugar donde se habla de fe, también es un lugar donde la fe se vuelve acción, y estas mujeres de corazón amable reciben donaciones con cariño y las administran con responsabilidad. Las donaciones se convierten en comida para una familia, en ropa para alguien que la necesita, en una capacitación, en acompañamiento para un niño o en un regalo de Navidad.
Las Damas Salesianas hacen parte de la Familia Salesiana y desarrollan una labor que une evangelización y promoción humana. Su trabajo social alcanza distintas comunidades y busca responder a necesidades concretas: alimentación, educación, formación, acompañamiento y apoyo a personas y familias en situación de vulnerabilidad.
Las Damas Salesianas llegan a personas con programas como: Pan Compartido, que permite apoyar a familias mediante la entrega de alimentos; con el ropero, donde las prendas que alguien ya no necesita encuentran una nueva vida; y con capacitaciones que buscan ofrecer herramientas para que las personas puedan aprender, trabajar y construir otras posibilidades.
Las Damas Salesianas llevan décadas haciendo este trabajo. Su historia dentro de la Familia Salesiana comenzó en Venezuela en 1968 y desde entonces su misión se ha extendido a distintos lugares, siempre con una mirada puesta en la promoción humana y en el servicio a quienes más lo necesitan.
¡Nos estamos leyendo!
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Aquí puedes enterarte de sus eventos Asociación Damas Salesianas Bogotá Mamá Margarita Dirección: Calle 170#7-60. Celular: 3112559216. Correo electrónico: centroadsmamamargarita@gmail.com / Cuenta de ahorros: 20285787333 Bancolombia. Nit: 900.051.220-7
