Comencé a usar la plataforma Letterboxd, para hacer mi lista juiciosa de las películas que veré este 2026. Antes hice mi lista en una libreta, anotaba la fecha en que había visto la película y el nombre, no hacía comentarios. Esta aplicación me deja escribir comentarios y calificarla.
Ya llevo varias películas vistas este inicio de año y la aplicación me ha gustado hasta el momento porque me permite escoger lo que ya he visto y contárselos aquí en dianasochacuenta.com. Comienzo este año con Adiós, June, de Kate Winslet, la pueden ver en Netflix.

Ficha técnica
Kate Winslet, la conocemos por protagonizar Titanic, Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, El lector, entre otras; en su debut como directora, opta por una narrativa contenida y honesta, donde el peso de la historia recae en los silencios, las miradas y las tensiones acumuladas durante años. Kate, no solo es la directora, es también una de las protagonistas.
André Didyme-Dome escribe en el artículo que tituló: Crítica Adiós, June, (Goodbay, June) que esta historia fue “escrita por Joe Anders, hijo en la vida real de Winslet e inspirada en un duelo real y personal, es también una reflexión sobre cómo las familias administran el dolor. No desde el melodrama grandilocuente, sino desde las pequeñas contradicciones cotidianas.” lee más en Rolling Stone

¿De qué trata?
Es una película íntima y profundamente humana, una de esas historias que no buscan deslumbrar con artificios, sino incomodar suavemente al espectador al enfrentarlo con los vínculos familiares, el duelo y las palabras que nunca se dicen a tiempo.
La película retrata una familia reunida por una situación por la que todos, inevitablemente, tenemos que pasar: Los últimos días de nuestra vida y desde allí expone las fracturas emocionales, los reproches heredados y la dificultad de amar cuando el cansancio emocional ha echado raíces.
Lo que más llamó mi atención en esta película es que no siento que existan personajes idealizados, todos cargan contradicciones, culpas y una necesidad urgente, un poco torpe, de reconciliación.
Adiós, June es una invitación a mirar de frente las relaciones que damos por sentadas, a pensar en cómo habitamos la familia y en qué lugar dejamos nuestra vulnerabilidad. Quienes hacen parte del núcleo familiar y la descendencia tienen un valor para June, por eso, sus últimos días quiso sanar dolores y dejar un recuerdo lindo para cada uno de su familia.
Es una película sensible, sobria y empática, que confía en el espectador y le permite sentir sin imponer conclusiones. Una película para ver sin prisa, con disposición emocional, y con la certeza de que algunas historias no buscan respuestas, sino acompañarnos con lo que no tiene remedio, con lo que debemos aceptar: el vuelo a la eternidad de un ser que amamos.
¡Nos estamos leyendo!
